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5 claves para sacar partido al trámite de consulta pública previa

5 claves para sacar partido al trámite de consulta pública previa

La Administración Pública, tal y como la conocemos, está a punto de cambiar. Se avecina una transformación digital sin precedentes que afectará a todas las entidades del sector. La fecha prevista para completar la digitalización de procesos administrativos es el 2 de octubre de 2020, momento en el que la Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC) entrará en vigor a todos los efectos.

Una de las novedades que introduce la ley es el nuevo trámite obligatorio de consulta pública previa, por el que la participación ciudadana online será un requisito esencial en la elaboración de reglamentos. En este post te explicamos todo lo que necesitas saber para cumplir con este aspecto de la normativa. También te damos 5 claves para sacarle el máximo partido. Si te surge alguna duda o quieres saber más, contacta con nosotros.

El fin de la moratoria

La LPAC es una ley que regula, desde su entrada en vigor en 2016, las relaciones externas entre la Administración Pública y los ciudadanos. Con ella se pretende adaptar el funcionamiento de la Administración a los nuevos medios digitales. Y así conseguir un funcionamiento más ágil, transparente e interoperable. Un objetivo ambicioso que, por su complejidad, ya ha sido aplazado en repetidas ocasiones.

Sin embargo, ya no habrá más moratorias. Los plazos que contempla la ley para la transformación digital expiran en apenas unos meses. Para entonces, todos los Ayuntamientos deberán estar operando de manera totalmente electrónica.

La opinión de la ciudadanía importa

La transformación digital afectará, entre otros, al procedimiento de elaboración de reglamentos, según establece el artículo 133 de la LPAC. A partir de 2020, será obligatorio para los Ayuntamientos cumplir con un nuevo trámite: la consulta pública previa. ¿En qué consiste? Antes de elaborar un proyecto normativo, habrá que recabar la opinión de ciudadanos, empresas y asociaciones del municipio a través de una web de participación ciudadana. 

La consulta pública previa se realizará cuando la iniciativa reglamentaria se encuentre en fase de proyecto o anteproyecto. Según la doctrina, debe estar presente tanto en los procedimientos de elaboración de nuevas normas como en la modificación de las existentes. Los ciudadanos y organizaciones que deseen expresar su opinión deberán disponer de, al menos, veinte días para participar en la consulta. El órgano competente para realizarla es el Área o Departamento al que corresponda el proyecto o anteproyecto normativo en cuestión, y debe hacerlo a través de una web de participación ciudadana. Esto es, para desarrollar cualquier iniciativa normativa será indispensable contar con una web donde los ciudadanos puedan informarse y pronunciarse al respecto. 

5 claves para sacarle partido a la consulta previa

La idea es que los ciudadanos opinen acerca de los problemas que pretende solucionar la norma, en qué medida es necesaria y si están de acuerdo con los objetivos que persigue. Pero también se busca que, en caso de no estar de acuerdo, estén a tiempo de proponer alternativas. En definitiva, lo que se pretende con el trámite de consulta previa es que los ciudadanos proporcionen información útil a los concejales y funcionarios del Ayuntamiento. Por eso, es importante animar a los ciudadanos a participar y conseguir que hagan propuestas de valor. Así que, ¿cómo podemos sacar el máximo partido a la consulta previa? Te damos 5 claves:

  1. Interactúa con los ciudadanos: Para estimular la participación es imprescindible gestionar correctamente los incentivos y las expectativas de los ciudadanos. Deben sentirse escuchados. Tras una consulta, es recomendable valorar las principales aportaciones e indicar los motivos que han llevado a incorporar algunas de ellas y a rechazar otras. El Gobierno Regional de Manchester y su proyecto de regulación colaborativa es un ejemplo de buena gestión en este sentido. 
  2. Cuida el tono y el lenguaje: Normalmente, los ciudadanos no están familiarizados con los procedimientos de elaboración de normas; lo cual dificulta que participen. Utilizar un lenguaje claro y una comunicación fresca puede dar muy buenos resultados. Tanto el Ayuntamiento de Viena como el el Ayuntamiento de Elche lograron aumentar sus ratios de participación aplicando este tipo de estrategias.
  3. Elabora un plan de comunicación: Los ciudadanos no podrán participar en la consulta si no saben que existe. Darla a conocer y concienciar de la importancia de participar en ella es clave para conseguir aportaciones de valor. El Consell Insular de Menorca diseñó un plan de comunicación que combinaba talleres presenciales con acciones online y consiguió propuestas de calidad que se convirtieron en políticas públicas reales. 
  4. Aprueba unas directrices comunes a todas las consultas previas: Las concejalías pueden emprender muchos proyectos normativos. Si cada trámite de consulta previa tuviera sus propias particularidades, sería tremendamente confuso. A tus ciudadanos les resultará más fácil participar si todas las consultas funcionan con arreglo a unas directrices comunes. Un buen ejemplo de esto son las directrices aprobadas por el Ayuntamiento de Madrid.
  5. Dispón de una web de participación atractiva e interoperable: Es fundamental cuidar la web de participación. Debe ser clara, sencilla y accesible. Además, como establece la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público, debe ser interoperable. Cuanto mejor se integre en el sitio web del Ayuntamiento, más cómodo será navegar en ella. Una buena página web atraerá más ciudadanos y tendrá un efecto positivo en la participación. Ayuntamientos como el de Rivas Vaciamadrid ya cuentan con un servicio web atractivo e interoperable que está obteniendo muy buenos resultados. 

La participación online es una prioridad

Todo indica que no habrá más aplazamientos. Las previsiones del Plan de Acción Europeo de Administración Electrónica 2016-2020 y las recomendaciones de la Unión Europea y la OCDE son muy claras: la participación online de la ciudadanía debe ponerse en práctica cuanto antes. 

Ignorar el trámite de consulta pública previa puede tener graves repercusiones para tu Ayuntamiento. Pasado octubre de 2020, todos aquellos reglamentos que omitan la consulta previa podrían ser declarados nulos. Es por esto que cada vez más localidades se dan cuenta de la importancia de cumplir con el artículo 133 LPAC. Aunque, a día de hoy, no todas están igual de preparadas. 

Cómo convertir este cambio en una oportunidad

Abrirse a la participación online no es sencillo. El primer escollo lo encontramos a la hora de elegir una tecnología que se ajuste a nuestras necesidades y a nuestro bolsillo. En Kuorum llevamos años ayudando a gobiernos locales y regionales en varios países con su tecnología y sus proyectos de participación ciudadana. Asegurándonos de que consiguen aumentar las ratios de participación al tiempo que reducen la carga de trabajo de sus equipos. Y convirtiendo así cada proceso participativo en una oportunidad para conocer mejor las problemáticas y los anhelos de la ciudadanía. Si te interesa cumplir con la LPAC en materia de participación ciudadana y crees que te podemos ayudar, contacta con nosotros sin compromiso.

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